Entre la cerveza y la pared: Celis White, la vaquera belga.

Esta cerveza de trigo blanca y de procedencia americana, tiene en su etiqueta una frase: “Belgian white beer” o lo que es lo mismo “Cerveza blanca de Bélgica”. ¿Un poco inquietante no? El vaquero que sale en la etiqueta no tiene mucha pinta de belga…

Nada más lejos de la realidad, y si estáis acostumbrados a este tipo de cerveza seguro que os suena de algo la marca Hoegaarden. Alguno de mis amigos y yo hemos degustado hasta hace poco litros y litros de esta sabrosa cerveza blanca. Hasta hace poco varias cervecerías que frecuentábamos tenían cañero de Hoegaarden. Os hablo de esta cerveza más conocida que la Celis ya que el maestro cervecero que la creó es el mismo y por lo tanto… esta igual de buena. Son prácticamente un calco.

Hoy estamos entre la Celis White y la pared:

Celis white

Celis white

CATA:

La mejor noticia que os puedo dar de esta cerveza es que es de trigo blanco, nos podemos saltar la merienda tranquilamente tomándonos un par de estas. En San Sebastián es un poco difícil de conseguir. La primera vez que tuve la oportunidad de comprar una fue en Madrid en  un tienda especializada (La Maison Belge) a un precio muy asequible creo que 1.70€. Aquí en Donosti yo solo la he encontrado en una de esas cervecerías que frecuento semanalmente, Paulaner de Amara nuevo. Quizás el precio es un poco elevado 3.5 € pero un producto tan singular y que tiene que cruzar el Atlántico para llegar a nuestro paladar es comprensible ese sobrecargo. Estoy seguro que se podrá conseguir en algún otro bar o tienda, si es así hacérmelo saber.

El olor que tiene es muy afrutado. Hay mucha gente que no le gusta este tipo de cervezas, a mi me parecen perfectas para un día de verano, su gradación alcohólica es de 5º y con el toque a frutas que tiene parece que te estas tomando un zumo.  Este toque viene de incluir en la fabricación de la cerveza cortezas de limón, naranja y cítricos. La espuma es abundante, densa y muy blanca capaz de dejarte ese “bigotillo”.

El sabor de trigo blanco característico y muy suave, mezclado con los cítricos hace que el trago sea muy suave y agradable y el sabor que dejan los cítricos en la boca nos deja con ganas de volver a  darle otro trago. Como ya he comentado es una cerveza muy fresca de la que podríamos beber un litro tranquilamente sin enterarnos.

Por último y como recomendación personal, acompañar con un kinder bueno o alguna de estas “chocolatinas”. La mezcla de trigo blanco con esos sabores afrutados y chocolate con leche hace que este tipo de cervezas alcancen otra dimensión.

SALUD

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