Esos bares de toda la vida. De caña y tapa.

La semana pasada estábamos en Madrid, descubriendo cervecerías especializadas. También pasamos por numerosos bares, esos de toda la vida. De ese tipo de tascas donde una simple caña sabe a gloria. No se yo si sería por la sed, por la espuma increíble que sacan esos taberneros, que parece que hayan hecho una carrera y varios máster o por esas tapas que las acompañan. Desde luego lo que si esta claro que cada día que salíamos a media tarde a patear la calle en busca de “la caña perdida” terminábamos parando en dos o tres bares de estos a repostar. Pides una caña y ponen una tapa, os dejo como muestra unas fotos.

Cañas y tapas

No quiero desmerecer el pintxopote al que ya nos han acostumbrado los hosteleros de la zona pero lo que si os digo que no cenamos ni un día de plato. Llegaba la hora de la cena y no tenía ese gusanillo que te pide un bocata o algo que echar al saco. Y las carteras estaban prácticamente intactas, por menos de un euro tenias caña y tapa. Las tapas son de batalla pero en más de un sitio estaban muy bien. Un lujo que no hay que perderse, además en estos bares se respira el ambiente de toda la vida y te encuentras esas gentes que te cuentan esas historias que entretienen e ilustran.
Un placer Madrid!