VISITA A LICORERA VASCA OLAÑETA, SEGUNDA PARTE.

¿Qué diferencia hay con la cerveza de toda la vida? Principalmente la cantidad de litros que se elaboran al año, ya que una cerveza artesanal no se hace en cantidades industriales. Hablamos de un producto cuidado y mimado, de un tiempo a esta parte se ha puesto de moda la vuelta a los orígenes en cuanto a productos de gastronomía. Los mercadillos donde puedes comprar el queso que compraban nuestros abuelos, las tartas artesanas, las delicatessen y exquisiteces varias que no tenemos ningún problema en darnos un capricho de vez en cuando comprando un salchichón y pagando un poquito más que en supermercado pero sabiendo que nos llevamos a casa un producto hecho a mano y de calidad. Incluso en los supermercados nos ofrecen una sección de productos artesanos. Si nos gastamos 15 euros en una cuña de queso, o 5 euros en un chocolate artesano por qué no gastar 2 euros en una cerveza elaborada a mano. Cualquier producto hecho por una persona o un grupo de personas de manera artesanal siempre me parece una garantía de éxito ya que normalmente implica buenas materias primas y el que lo realiza pone toda su buena voluntad y esfuerzo para que ese producto propio sea lo mejor posible.

Siguiendo con Olañeta, entramos en la sala donde hacen la cerveza, que es lo que nos interesa. Lo que más me gustó de la visita fue el momento en el que estábamos viendo la materia prima, las maltas, con las que realizan  los dos tipos de cerveza y Pablo me dijo que probase el grano. Me comí un puñadito de cada una y me pareció una experiencia curiosa cuanto menos.

maltapilsen

Malta sin molturar

Una de ellas, con las que se elabora la Olañeta Tostada, me dejó un muy buen sabor en la boca, tanto que en cuanto caté la cerveza me vino automáticamente el recuerdo de lo que había estado masticando un momento antes. En esa sala estaba el molino manual, o ‘el gimnasio’ como ellos lo llaman. Han reutilizado así a una antigua pieza de cobre para hacer un recipiente a modo de tolva para poner la malta y que caiga al molino.

moltura

Malta molturada y molinillo de fondo

De esta sala pasamos a la de macerado y cocción, donde están las ollas de cocido y fermentadores. El proceso es sencillo en principio: después de moler va el macerado con tres fases y diferentes tiempos según maestro cervecero, a continuación la cocción y el añadido del lúpulo. Por último, se pasa al fermentador, donde se añade la levadura y descansa unos días mientras esta transforma la maltosa en alcohol y dióxido de carbono. Una vez completado el proceso y la levadura de fermentación alta haya hecho su trabajo, se pasa a embotellar y las botellas descansarán unos días más a una temperatura fija para una segunda fermentación.

fermentadores

Fermentadores

La visita a las instalaciones no podía terminar de mejor manera que catando el producto que estos hermanos elaboran con tanto mimo. Por cierto, en la zona que tienen habilitada para hacer las catas han puesto un grifo de cerveza en el que tienen puesta la Ale tostada, la cual me sorprendió gratamente. Al probarla de cañero me convenció aún más que la anterior vez que la caté en botella.

copas y grifo

Momento cata

Estoy muy agradecido a los hermanos de Licorera Vasca Olañeta por dejarme ver sus instalaciones y me dedicasen un tiempo de su día de trabajo. Así mismo, estoy deseoso de que empiecen a experimentar con otros tipos de cervezas para tener más cervezas artesanas locales.

inigo Raul

Licorera Vasca Olañeta + Raúl de la Huerga (cervelicious)

Salud!

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