Entre la cerveza y la pared: Krombacher Pils, Ley de Pureza Alemana

Esta cerveza es una Pils, se caracteriza por contener agua de manantial de roca pobre en minerales. Fabricada conforme a la Ley de Pureza del año 1516, los primeros escritos que hacen referencia a la marca son de principios de 1800, pero no es hasta 1900 cuando empieza realmente a funcionar como marca. A partir de 2005, se consolida como marca líder en el mercado alemán con una producción de unos 500 millones de litros al año.

krombacher

Para empezar la cata probamos esta cerveza Pils acompañada por un pincho de tartar de salmón, con sabor a guacamole y que estaba muy bueno. Yo siempre he sido más de empezar una comida con una tabla de embutidos con salchichón del gordo, del que trae mi abuelo de Salamanca, y un poco de lomo del mismo sitio, o con unos patés y tostadas.

Suena a tópico, pero como diría aquel, “así me lo aprendí yo”. Debo decir que de “maridajes”, o de comer algo mientras te tomas una birra, no tengo ni idea. Pido perdón por adelantado si estoy diciendo alguna barbaridad en cuanto a mezcla de matices, sabores, ácidos, dulces y contrastes, pero como puse hace un tiempo, siempre he sido del bocata de nocilla con queso.

Entre la cerveza y la pared: Krombacher Pils, Ley de Pureza Alemana:

Bueno, vamos con el análisis de la Krombacher Pils de 4,8% de graduación alcohólica. Su aspecto es dorado y limpio, brilla en la copa y la espuma es blanca y tupida.

En cuanto al olor y sabor, cuando hicimos la cena estuve con un trancazo de la leche y mis papilas y nariz no estaban en las mejores condiciones, pero tengo la suerte de que nos repartieron unas fichas de cata de CerveBel y las usaré para compensar la falta de olfato y gusto que sufrí. También he de decir que menos una de las cervezas, las había catado todas antes así que también tengo recuerdos de todas ellas.

El sabor de la Krombacher es el de una Pils muy correcta, por algo se ha alzado en lo más alto del mercado alemán, con un aroma intenso y notas de amargor. Muy fácil de tomar, es la clásica caña de media mañana.

Resumiendo, una cerveza de importación de ésas que puedes dar a cualquiera que esté acostumbrado a tomarse la cañita en el bar del barrio pero notará su calidad respecto a las cervezas comerciales nacionales. En algún que otro bar creo recordar haber visto este cañero. Y es que sin duda es una muy buena opción si os cruzáis con ella una mañana de pintxos.

Salud!