Entre la cerveza y la pared: Una Cibeles Barley Wine y a dormir caliente

Antes de todo pedir disculpas por el retraso en los post, estoy con trabajo y tengo que dejar un poco al margen el universo Cervelicious, espero que Jarrita no se enfade.  (Para saber qué o quién coño es Jarrita seguirme en facebook y twitter)

Hoy vengo a presentaros una Barley Wine, vino de cebada. Muy parecidas a las Strong Ale quizás con tonos más afrutados. Según la tradición se guardan en barriles que hacen rodar cada cierto tiempo por la cervecería para reactivar las levaduras durante la segunda fermentación.

Debo aclarar que este tipo de cervezas no las he consumido mucho, así que no tengo referencias suficientes para compararlas con otras de su estilo. No obstante, puedo decir que es un tipo de cerveza especial, creo que derivado de las  Strong Ale, y que según para qué ocasión me parece muy aconsejable.

La Cibeles Barley Wine

Entre la cerveza y la pared: La Cibeles Barley Wine

Como siempre que puedo, si encuentro información del fabricante me gusta compartirla con vosotros, así que os copio la nota de cata directamente de la página de  La Cibeles:

“Un maridaje excepcional entre una gran cantidad de malta y los aromas a lúpulo sostenidos por un cuerpo densísimo. Su color es ámbar oscuro, sus aromas son maltosos con toques a fruta muy madura y un sabor dulce con trazos de frutos secos. 9%Alc”

La espuma es cremosa de tono amarillento y poco persistente. Turbia de aspecto y color castaño oscuro. El olor es dulce, aunque he de reconocer que no capto los aromas a fruta madura que ponen en su ficha de cata los de La Cibeles (tengo que perfeccionar la nariz…).

En boca según entra es muy dulce, por la malta tostada que tiene, me parece agradable la sensación que te deja en la lengua después de tragar pero hay que ser conscientes de que tienen un 9 % de contenido alcohólico y eso también se nota.

El dulce de la malta tostada enmascara en un principio la graduación pero cuando vas por la mitad de la copa y la cerveza se va atemperando se nota ese calorcito que da el alcohol.  Me cuesta distinguir el lúpulo entre tanto dulzor, pero no hecho en falta amargor.

Como he comentado, es una variedad con la que no estoy muy familiarizado, pero que me ha gustado. Por lo que he leído es una variedad para postre o también la aconsejan para antes de ir a dormir, como el que se toma un vaso de leche calentito.

Para mí, es excelente para un día de frío y lluvia a media tarde tras la ventana viendo a la gente pasar con sus paraguas y botas y para acompañar unas pastas danesas de la caja redonda de color azul de esas de mantequilla. A partir de ahora cambiaremos el dicho, en vez de “un vaso de leche caliente y a dormir” será:

“Una Barley Winey y a dormir caliente”

Salud!