Entre la cerveza y la pared: Anderson Valley Hop Ottin’IPA, cerveza que cuida del medio ambiente.

Esta marca la conozco desde hace poco más o menos un año, cuando asistí a una cata de cervezas donde era una de las elegidas para bañar nuestros paladares. La cervecera está situada en Boonville, California, y su web es www.avbc.com.

andersonValeyIPA

El vivir en un enclave natural como es el valle de Anderson ha hecho que estos cerveceros sean conscientes del  impacto que causamos en el medio ambiente, lo que hace que tengan en cuenta las consecuencias de cada proceso productivo y que intenten reducir al mínimo el impacto que causan.

En 2006 instalaron paneles solares, que proporciona el 40% de las necesidades eléctricas de la cervecera. Anderson Valley Brewing ha sido cinco veces ganador del Programa de Premios de Reducción (WRAP ) que reconoce a las empresas de California por sus esfuerzos de reducción de residuos. Reciclan sus residuos de papel, metal, vidrio, cartón y plástico. También reciclan los residuos orgánicos utilizando el grano procesado para que agricultores locales alimenten su ganado. El bagazo de lúpulo se usa en campos como fertilizante. Más recientemente han apostado por las latas de aluminio, un material más compacto y ligero que supone un ahorro en la producción, transporte y reciclado.

Entre la cerveza y la pared: Anderson Valley Hop Ottin’IPA, cerveza que cuida del medio ambiente.


Una IPA de California con 7% presentada en una botella de 355ml.
Su aspecto es  de color ámbar un poco oscuro, brillante y limpia. Las burbujas son escasas y a primera vista parece poco carbonatada. La espuma es de color blanco, abundante al servirla y con el vaso de Spiegelau se conserva bien.

El olor a lúpulo es total y se nota esas grandes cantidades de Columbus y Cascade, aunque destacan también notas dulces.

El sabor se puede decir que es equilibrado, a mí me parece más que nos lleva de un lado a otro. Del olor amargo por la gran cantidad de lúpulo utilizado a una sensación dulce en un primer instante en la boca. Tiene un matiz dulce y las pocas burbujas que vemos en el vaso se traducen en una carbonatación muy baja que permite dejarla en la boca unos segundos para degustarla. Después de tragarla deja en la boca una sensación seca y amarga que vuelve a llevarnos al otro lado. Tiene buen cuerpo, lo que se agradece en boca.

Es una cerveza curiosa para ser una IPA con toque dulce y muchos otros matices que ponen en su web pero que cuestan diferenciar. Aun y todo merece la pena y aconsejo probarla si tienes la oportunidad.

Salud!