Entre la cerveza y la pared: Hoppin’ Frog, Hoppin’ To Heaven, a las ranas les gusta el lúpulo.

Tenía unas ganas tremendas de catar esta birra de Hoppin’ Frog de una pequeña fábrica de cervezas grandes, situada en Akron, Ohio. En su página web podemos ver que tienen 35 cervezas diferentes divididas en 9 fijas, 7 de estación, 11 especiales y 8 especiales envejecidas. Todo un catálogo donde elegir. Bien, como iba comentando, tenía muchísimas ganas de catar alguna cerveza de esta marca. La forma de conseguirla ha sido mediante Internet, ya que en Donostia, mi bella y amada ciudad, es difícil encontrarlas. El precio creo que rondaba los siete u ocho euros y en el mismo pedido en el que “atrapé” Hoppin’ To Heaven me hice con una Café Silk Porter que tengo en la recámara.

hoppintoheaven

Fred Karm, maestro cervecero y propietario de Hoppin’ Frog abrió esta brewery hace unos ocho años, allá por 2006. En este tiempo le ha dado tiempo a desarrollar una variedad tremenda de estilos y de experimentar a tope. La verdad es que no había catado ninguna de estas cervezas, no por desconocimiento sino por dificultad para encontrarlas y por precio. No sé cómo andarán en Ohio pero  por aquí están un poco caras.

En su favor tengo que decir que me estoy volviendo un fan de estas botellas de medio litro pasado, creo que son unos 65 cl. También hay que pensar que esta compra es como si comprásemos dos botellines de 33cl, que es a lo que estamos acostumbrados normalmente. Lo comento por lo que he dicho del precio anteriormente.

Entre la cerveza y la pared: Hoppin’ Frog, Hoppin’ To Heaven, a las ranas les gusta el lúpulo.

Una IPA de Ohio con 6,8% presentada en una botella de 65cl.
Su aspecto es  de color dorado tirando a ámbar,  limpia si no vuelcas la botella entera ya que tiene poso. Las burbujas son muy abundantes y ascienden desde el fondo con gran violencia. Al servirla, como se ve en el vídeo, se me va un poco la mano y tengo que dejar que repose para terminar de servir el vaso. Una vez solucionado el problema, y con esa espuma extra oxigenada crujiente y de color hueso en su parte superior, la foto queda excelente.

En cuanto al olor, tengo que decir que según tenía entendido esta cerveza era una explosión de lúpulo en la nariz, cosa que no fue así. Tengo mis sospechas de que esta rana ha pasado mucho tiempo en el almacén y de viaje y ha perdido aroma. Me llamó la atención los olores  lácteos y dulces, no sé si confundía el olor a las diferentes maltas con este toque lácteo. El lúpulo estaba presente, pero parecía apagado.

El sabor me pareció excelente, pensaba encontrarme un tortazo de lúpulo y espuma hasta por las orejas con el primer trago pero perdido el potente aroma los sabores suaves de las maltas y una carbonatación justa me sorprendieron muy agradablemente. La Hoppin’ To Heaven tiene mucho cuerpo en boca y te deja un toque amargo en su final y el regusto a cereal.

Creo que esta cerveza no estaba en su momento óptimo de consumo y buscaré volver a catarla a ver si las sensaciones cambian. Pese a esto me parece que la cerveza estaba muy buena y curiosa de catar.

Salud!

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